lunes, 29 de abril de 2013

Límites de agua




“...el mar grande es la frontera”

Tenía por costumbre establecer límites. Dibujaba líneas y fronteras en cualquier lugar, casi siempre rectas, y luego era incapaz de traspasarlas. Finalmente llegó hasta aquella playa desde donde divisó el mar por primera vez. Le pareció grande, quizás demasiado grande. Hundió sus pies en las olas y dio algunos pasos hacia delante. Se lo llevó la corriente mar adentro, y por un instante se sintió extranjero y feliz.




4 comentarios:

jaal dijo...

...pero por poco tiempo.

Saludos Mario

Neogéminis dijo...

Animarse a traspasar los límites que quizás uno mismo se traza es todo un hito en la vida de alguien.
En el caso del relato, no creo que la muerte sea sinónimo de libertad...!
Un abrazo

mario gomez garrido dijo...

bueno, no sabemos si el desventurado se ahogó o consiguió nadar :), en cualquier caso, y en un sentido estrictamente simbólico, traspasar los limites, liberarse, creo que si implica un poco perderse a uno mismo, desubicarse, todo en un sentido positivo, por supuesto.

Tracy dijo...

... sin límites, sin fronteras...