sábado, 17 de agosto de 2013

LLaman a la puerta en mitad de la noche



Llaman a la puerta en mitad de la noche. Somnoliento y tambaleante logra arrastrarse hasta la puerta, por cuya mirilla ve al otro lado una mujer. Se parece a alguien que conoció  hacía muchos años, cuando era joven. La había olvidado durante demasiado tiempo, pensó. Comprueba que ahora mismo no está soñando. Hay un chasquido y el descansillo vuelve a la oscuridad. Ella vuelve a llamar al timbre. Él vuelve a la cama convencido de que entre la memoria y los sueños no hay mayor diferencia. 

2 comentarios:

Tracy dijo...

Ambos se funden en uno.

Mario gomez garrido dijo...

Ummm "ambos se funden en uno" podría ser un mejor final para el minicuento..., pero no te quiero robar la frase.:)