sábado, 21 de septiembre de 2013

Agua oscura



Metió el pie y después se sumergió en el agua oscura, no encontró el fondo hasta mucho después, cubierto de cieno verdoso y algas, restos de blandos peces muertos. Luego resbaló por una ladera de la sima y se hundió más, sin respirar. Quedó ciego por el agua turbia antes de que pudiese distinguir entre sus dedos aquella moneda de oro puro que contenía un destello.

5 comentarios:

Tracy dijo...

¿Valió la pena?

Mario gomez garrido dijo...

Yo creo que sí.

escuchando palabras dijo...

siento que aqui hay prioridades...feliz finde!

Rochies dijo...

sumergirse en la oscuridad por propia voluntad o sumergidos en ella por los avatares del destino...
Quizás ese pequeño "zahir" le devuelva la luz que se escabulle entre sus manos.

Mario gomez garrido dijo...

...por el destino más bien, destino que permite el encuentro con lo inesperado, aunque sea algo escurridizo. No me acordé del zahir hasta que lo mencionaste, hubiera sido un hallazgo más interesante que una simple moneda de oro con un destello, que duda cabe.